VEJEZ Y MADUREZ
El momento histórico, con la pandemia incluida, es clave para que no perdamos el norte: encuentro, asociación, planificación, realización personal y grupal, envejecimiento activo, lucha contra la soledad, sensatez, calma y sabiduría. Son ingredientes esenciales para promocionar y revitalizar nuestras Asociaciones de Jubilados.
Por José Agustín Arrieta, presidente de AGIJUPENS: Asociación Guipuzcoana de Jubilados y Pensionistas, UDP Guipúzcoa
Muchos hombres y mujeres envejecen, pero no todos maduran. Envejecer es ley de vida. Si uno tiene relativa salud, llega a viejo. Pero envejecer no significa de por sí madurar. La madurez implica un proceso psicológico y es una manifestación clara de la sabiduría del corazón. Vejez y madurez no siempre son sinónimos. Pueden serlo.
La vejez es un fenómeno físico. La madurez, en cambio, es una cuestión psicológica. La vejez acontece. La madurez, por el contrario, se busca. Lo que de verdad nos mantiene jóvenes es la sana utopía de pensar que el mundo puede cambiar y que podemos aportarle lo mejor de nosotros mismos.
Eso es lo que desde las Asociaciones de Jubilados decimos: morir renovándonos. Es lo que necesitamos. Actualizarnos. Innovarnos. Pero eso sí, necesitamos que las autoridades políticas nos escuchen y nos ayuden. La co-gobernanza también va por aquí.
Al final de nuestros días, sean muchos o pocos los que hayamos vivido, lo que importa es la calidad, no la cantidad; lo que interesa no es si la obra teatral ha durado mucho, sino si la hemos representado bien. Hay vidas largas, estériles, y vidas muy breves, fecundas. Todo depende del cómo hemos vivido y no del cuánto hemos vivido. Los mayores ante el “ocupa-virus” seguiremos sigilosos, vigilantes y cuidándonos.
Los años son realidades que pesan, pero que no deben asustarnos. Es ley de vida. Cada vez vivimos más años, pero la clave es vivirla con relativa salud, serenidad y paz. Aunque estemos en tiempos difíciles que se habla mucho de innovación y nuevas tecnologías, creo que con una vejez bien llevada podemos acumular saber, experiencia y sensatez.
Entiendo que es la hora en el que los mayores pidamos más presencia social y cultural. Hoy en día las Asociaciones de Jubilados necesitan una reconversión para que todos los de la Tercera y Cuarta Edad nos sintamos partícipes activos en la sociedad vasca.
Los años no son una maldición. Los años deben convertirse en una gran oportunidad para seguir creciendo como personas. Los mayores no hemos hecho todo lo que teníamos que hacer. Vejez no es sinónimo de inutilidad. Podemos seguir aportando nuestro granito de arena para hacer una sociedad más igualitaria, sensata y madura. Es clave leer con realismo el presente y de apuntar hacia el futuro con lucidez, continuar teniendo la ilusión de vivir.
El momento histórico, con la pandemia incluida, es clave para que no perdamos el norte: encuentro, asociación, planificación, realización personal y grupal, envejecimiento activo, lucha contra la soledad, sensatez, calma y sabiduría. Son ingredientes esenciales para promocionar y revitalizar nuestras Asociaciones de Jubilados.
José Agustín Arrieta (Presidente de AGIJUPENS-Guipuzcoa)