Hacerse mayor no significa renunciar a una vida interesante y llena de aventuras. La prueba está en la cantidad de personas que superan los 60 años y que disfrutan al máximo al viajar hasta los rincones más lejanos del mundo.
Vacaciones de verano, escapadas de fin de semana, playa, ciudad o montaña. Cualquier destino y cualquier excusa son buenos para recorrer el mundo sin horarios ni preocupaciones. Es el merecido descanso de las personas mayores que han cumplido con una vida de responsabilidades, el momento de libertad que llevan esperando tanto tiempo.
Sin embargo, estos viajes no serían posibles sin una buena salud y una correcta forma física. Por ello, es importante que cuidemos nuestro cuerpo, mantengamos una dieta sana y hagamos todo lo que está en nuestra mano para que los cinco sentidos nos acompañen en todas nuestras escapadas.
En el caso de las personas que sufren pérdida auditiva, el uso de audífonos es la mejor garantía para conocer cualquier destino turístico sin limitaciones. Gracias a estos pequeños dispositivos discretos y fáciles de utilizar no habrá sordera que les amargue el viaje.
Tan solo es necesario seguir una serie de sencillos consejos para cuidar del audífono durante nuestros desplazamientos y procurar que no sufran ningún daño. Si extremamos la precaución para que estas ayudas auditivas no tengan accidentes inesperados e irreparables, viajar con ellas nunca será un problema.
Los aficionados a perderse caminando por la orilla del mar o a nadar sin rumbo fijo en el océano deberán tener en cuenta que los audífonos funcionan con un mecanismo muy delicado. Así, cuando viajamos a la playa es conveniente cubrir el aparto con cuidado para protegerlo de agentes externos como la arena, la humedad o las altas temperaturas. Aunque lo ideal es guardarlo en su estuche, un simple pañuelo puede valer para esto.
Y si eres de los que prefieren los paisajes de la montaña, escuchar los sonidos desde la cima más alta, no olvides echar en la maleta un gorro impermeable que proteja tus audífonos de posibles lluvias. Además, es muy recomendable que viajes siempre con una caja de pastillas antihumedad. Con ellas podrás eliminar el sudor y evitar que el dispositivo se dañe.
Pero sin duda, vayas donde vayas, lo más importante es llevar pilas de repuesto para el audífono. Así, cuando se gasten las que tienes, no perderás tiempo buscando un lugar en el que comprar unas nuevas. Acuérdate de guardarlas en tu maleta en lugar seguro, de esta forma te asegurarás de que otras personas (como por ejemplo el servicio de limpieza de un hotel) las confundan y las desechen sin darse cuenta.
Por último, antes de emprender un viaje te recomendamos que visites las páginas web de los museos y otros sitios de interés turístico que vayas a encontrar en tu destino. Así podrás descubrir si estos cuentan con bucles magnéticos y audioguías, herramientas básicas para los usuarios de estos aparatos para el oído.
Recuerda que todos los artículos que necesitas para cuidar los audífonos durante tus próximos viajes caben en un kit de limpieza. Encuéntralo aquí y no te preocupes más que de pasarlo bien allá donde vayas.