Las 5 patologías más comunes del oído

Sufrir enfermedades auditivas es muy común, sobre todo teniendo en cuenta que en la mayoría de ocasiones es a causa de factores externos que no podemos evitar. Hay un gran número de ellas que son bastante corrientes entre la población.

  1. Enfermedad de Ménière

Es técnicamente común, aunque sus síntomas puedan alarmar más de lo normal. Esta patología se manifiesta cuando el líquido de los conductos ubicados en el oído interno presenta una presión muy alta. Estos conductos junto con otro nervio del cráneo son los encargados de mantenernos en equilibrio.

Los síntomas más habituales pueden ser varios, sin embargo los más comunes son la pérdida de equilibrio o los vértigos o la hipoacusia o aparición de acúfenos. De todos ellos quizás el más molesto es el vértigo, ya que si es muy acusado puede impedir tener una vida normal por síntomas como vómitos, sensación constante de mareo…

Todavía no hay un tratamiento que cure la Enfermedad de Meniérè, pero el portal Medtronic sugiere que los síntomas pueden aliviarse gracias al uso de diuréticos o alimentos reducidos en sal.

  1. Pérdida auditiva bilateral

Cuando se sufre una pérdida de audición en los dos oídos a la vez y con el mismo grado de sordera se produce una pérdida auditiva bilateral. Hay varias razones por las que puede darse esta patología, pero generalmente suele ser por la edad, por factores genéticos o por la elevada permanencia junto a una fuente de sonido extrema.

Para esta patología hay dos tipos de tratamiento más efectivos. Uno es el uso de audífonos en ambos oídos, dependiendo del nivel de pérdida de audición que se tenga. Por otro lado, si es más acusado la técnica más eficiente será la cirugía.

  1. Perforación timpánica

Cuando se produce un ruido muy fuerte a nuestro alrededor, si tenemos un objeto dentro del oído o una lesión puede originarse una perforación timpánica, que es la rotura del tímpano por alguna de estas causas.

Los síntomas que suelen derivarse son leve dolor, secreción, acúfenos o vértigos. En cuanto a su tratamiento, en la mayoría de las ocasiones puede cicatrizar sola si la lesión es pequeña. Sin embargo, si es más grave habría que colocar un gel en la misma o aplicar parches en la membrana timpánica.

Se manifiesta con leve dolor, secreción, acúfenos y vértigos. Para su tratamiento, la mayoría de las veces, si la perforación es pequeña, puede cicatrizar solo. En caso de que la lesión sea más grave habría que ayudarse de parches en la membrana timpánica o colocando un gel en la misma.

  1. Hipoacusia

Esta patología es una de las más comunes sobre todo con el aumento de edad. La hipoacusia provoca sordera parcial o una acusada pérdida auditiva. Los síntomas de ésta pueden manifestarse de diversas formas, como la sensación de escuchar sonidos más fuertes de lo que realmente son, imposibilidad de entender una conversación cuando hay varias personas hablando, mayor facilidad para entender voces masculinas que femeninas, dificultad para distinguir sonidos agudos o comprender voces entre dientes.

Además hay otra serie de síntomas pero algo menos comunes como la pérdida de equilibrio o la sensación de mareo (aunque ésta es más propia del neuroma acústico), acúfenos o presión en el oído.

Si la hipoacusia aparece en una etapa prelingual, es decir, cuando el bebé no ha comenzado aún a hablar, puede no presentar ningún síntoma evidente. Pero otra a veces sí presenta síntomas que pueden resultar alarmantes, como que el bebé no responda a señales sonoras o que no pueda alertar de que algo está pasando mediante balbuceos. De todas formas, todo recién nacido debe pasar por un estudio auditivo que determine si hay problemas de algún tipo. Sin embargo, si estos problemas no se observan hasta más tarde habría que recurrir a un pediatra y éste hará exámenes como la impedanciometría, audiometría tonal o una logoaudiometría, para valorar el tipo de patología y su nivel de gravedad.

  1. Timpanoesclerosis

Esta patología se presenta cuando hay episodios de inflamación en el oído medio. Generalmente, cuando se padece timpanoesclerosis, la membrana  timpánica se ve afectada, y también pueden estar perjudicados los huesecillos, la ventana redonda o la ventana oval.

Dependiendo de la intensidad con la que se presente esta afección habrá que aplicar cirugía o no. Los síntomas de la timpanoesclerósis pueden ir desde una hipoacusia leve hasta una severa.

Si estas dolencias comienzan a ser más graves o empiezan a doler considerablemente, entonces tendrás que acudir a un especialista que valore más de cerca cuál es el mejor tratamiento para cada caso.