¿Verdaderamente importan las personas mayores? La Fundación 26 de Diciembre analiza y reflexiona sobre cómo ha afectado la situación de la crisis sanitaria causa por la Covid19 al colectivo de personas mayores, con especial atención a las personas mayores del colectivo LGBTI:
¿VERDADERAMENTE IMPORTAN LAS PERSONAS MAYORES?
Pese a que entre todes -destacando de manera justa a todos los equipos profesionales sociosanitarios y de las entidades del Tercer Sector- hemos logrado frenar esta pandemia y mitigar sus efectos, en la Fundación 26 de Diciembre volvemos a subrayar la falta de recursos en lo que se refiere a la salud mental.
Ha sido el tema del que hemos hablado en los últimos días, meses, y probablemente seguiremos hablando de ello en lo que nos queda de 2020. El virus del COVID-19 ha afectado de manera dramática a la sociedad mundial, con una incidencia particular en las personas mayores. También en las personas mayores LGTBI, experimentadas en otra pandemia que nos alcanzó de lleno a partir del final del siglo pasado: la del SIDA.
La Fundación 26 de Diciembre puede sacar pecho de su rápida adaptación a las adversas circunstancias. Para evitar los contagios, cancelamos las actividades presenciales en nuestra sede antes de ser obligados por las autoridades. Y para cuando tuvimos que adaptar nuestra vida personal, laboral y social al espacio de nuestra vivienda, ya teníamos previsto un plan para seguir atendiendo a las personas mayores LGTBI.
Las intervenciones presenciales pasaron a ser telefónicas o por videollamadas, acercando además la tecnología a quienes no podían o no sabían desenvolverse en las TIC. La soledad no deseada, quedó algo más aislada por las actividades que por internet y por whatsapp se programaron diariamente. Ha sido un trabajo constante por parte del personal de la Fundación y de personas voluntarias. El coronavirus ha despertado el compromiso social de buena parte de la población: hemos doblado el número de personas voluntarias en la Fundación 26 de Diciembre.
Pese a que entre todes -destacando de manera justa a todos los equipos profesionales sociosanitarios y de las entidades del Tercer Sector- hemos logrado frenar esta pandemia y mitigar sus efectos, en la Fundación 26 de Diciembre volvemos a subrayar la falta de recursos en lo que se refiere a la salud mental.
La crisis de los problemas psicológicos, que no es que no existiera, simplemente era y es la hermana pobre de la atención y consideración por parte de las autoridades, sin medidas preventivas para preservar tan importante elemento de la salud, sin programas educativos que informen y asesoren, sin suficiente personal para atender a miles de afectados, sin recursos y centros suficientes para asistir a tantas personas necesitadas de intervenciones psicológicas. A lo sumo, se les dispensa tratamiento farmacológico como si fuera la panacea curativa, siendo más bien la oferta paliativa. Responsables, Autoridades, la aparición del coronavirus nos ha planteado una reflexión sobre el modelo actual y si realmente hoy se contempla la salud tal y como la definen los organismos internacionales.
Las personas mayores, en el foco de la noticia
Pero seguiríamos imputando tal concepto si no se hiciera mención a la parte social. Durante varios meses, todas las noticias informaban de la situación que se estaba viviendo en las Residencias, uno de los focos donde más se cebó la pandemia. Los Mayores, desde hacía mucho tiempo se convirtieron en el foco de la noticia.
No era por las pensiones, por los viajes del IMSERSO o la recogida de sus nietos a las puertas de los colegios. La noticia era el número de muertos. Durante décadas les hemos ido aparcando en dichos centros, en muchos de los casos sin preguntarles si era su elección, sin escuchar si sentían otras preferencias de alojamiento para pasar sus últimos años, que tipos de cuidados deseaban, o si estos no podían ser constitutivos de delitos.
Durante décadas unos y otras hemos mirado para otro lago, más como mar que arrastra a la orilla la basura que vertemos, esta realidad nos ha devuelto aquello que hemos generado. Ninguna sociedad que se precie de avanzada, podrá caminar sin su bagaje, sin su historia, sin su arrope y apoyo que durante siglos han regalado, en definitiva sin su generosidad. Los Mayores.
Residencias humanizadas, abiertas a los barrios en programas comunitarios, con los cuidados necesarios, ya sean en estas, en sus casas o en otras modalidades de alojamiento que cada día van ganando más adeptos y adeptas. Potenciar o facilitar redes sociales, acompañamientos o ayudas para romper esta otra pandemia que azota a este sector de la población, la soledad no deseada. Reflexionar qué se entiende por envejecimiento activo y la atención centrada en la persona. Es el que un paradigma quiere imponer, o ¿ es el que ellos y ellas desean? Como afirmaba el Doctor Marañon “ si algo hay del que un médico no puede prescindir; ¿es de una silla; una silla, doctor? Si, una silla para sentarse y escuchar al paciente”.
Favorecer el ocio, el acceso a la cultura, a todo aquel tipo de actividades que les haga sentir que aún tienen proyectos de vida, pues esto también es Salud.
La ‘Residencia Txema de Roa’ , la primera residencia de mayores LGTBI pública de España
La ilusión y la tenacidad de la Fundación 26 de Diciembre por avanzar en la consecución de nuestros objetivos se mantiene intacta y reforzada. 2020 es un año de crecimiento para nuestra entidad, con una veintena de proyectos de atención biopsicosocial en marcha. Mediante un acuerdo con el Ayuntamiento de Móstoles, en unos meses pondremos en marcha una residencia de mayores LGTBI.
Será la primera residencia con convenio público de España y, probablemente, del mundo. La ‘Residencia Txema de Roa’ sitúa a las personas mayores LGTBI, a la Fundación 26 de Diciembre y a la sociedad española en su conjunto a la vanguardia mundial en la apertura de espacios seguros, diversos e inclusivos para las personas mayores. Un paso que se verá agrandado cuando inauguremos, unos meses más tarde, la ‘Residencia Josete Massa’, con mayor capacidad y servicios. Porque si de algo sabemos las personas mayores LGTBI es de salvar obstáculos, y transformar éstos en puntos de reflexión en el camino que estamos labrando con vistas a perdurar en el tiempo.
Fuente: Fundación 26 de Diciembre