Publicado en 60 y Más por Mercedes Gutiérrez Ilarduya, Psicogerontóloga clínica, Experta en Mindfulness en contextos de salud.
Al hablar de accesibilidad o libertad de movimientos no sólo nos referimos a las barreras arquitectónicas. Vivimos en una sociedad en la que el manejo y acceso a las nuevas tecnologías de la información y comunicación, se hacen primordiales para cualquier persona. La integración de los mayores en las TICs es imprescindible para asegurar su participación de una manera activa en la sociedad del siglo XXI. Sentirse incluido y utilizar las nuevas tecnologías, haciéndolas parte de sus hábitos diarios es un estímulo para los mayores. Para ello es clave potenciar su uso a través de una buena conexión de internet en las viviendas, en dispositivos móviles y tabletas, que permitan realizar actividades presentes en la vida cotidiana, como pedir hora al médico, realizar gestiones bancarias, ver opciones de ocio e incluso contactar de forma rápida y económica con familiares o amigos que incluso se encuentran en el extranjero. Actualmente las nuevas tecnologías permiten multitud de usos, que rompen con el aislamiento en el hogar y potencian la creación de lazos fuera de éste.
Diferentes estudios apuntan que Europa tendrá que fortalecer las habilidades digitales de sus ciudadanos si quiere aumentar su competitividad económica frente a otras potencias y mejorar la inclusión social de la ciudadanía. Además, el análisis de la exclusión digital, confirma que está aumentando en los últimos años, y que afecta a aquellas personas, principalmente mayores, que no se benefician del uso de las TIC.
Otro aspecto clave a tener en cuenta es la seguridad. Por encima de todo están las personas que habitan la vivienda, máxime si son de avanzada edad, debido a los problemas asociados que conlleva el cumplir años: movilidad, equilibrio y agilidad, así como de otros sentidos como la vista, el olfato, oído… Por ello, las instalaciones de suministro de energía, gas y electricidad, deben estar en perfectas condiciones. Además, es necesario contar con detectores, que avisen de posibles fugas de gas o humo, avisando de un posible incendio, ya que en la mayoría de los casos, la muerte se produce por la inhalación de humos. Entre las causas más comunes de incendios que ocurren en las viviendas son las producidas por braseros, cortacircuitos y cigarrillos mal apagados, por ello hay mayor concentración de incendios en los meses más fríos. Desgraciadamente las estadísticas indican, que la mayoría de las víctimas de los incendios son personas mayores.
Es preciso adoptar un sistema de gestión de la Accesibilidad que garantice su universalidad, para que todas las personas, con independencia de su edad o discapacidad, sean independientes y autosuficientes en su vida diaria. Gracias a una educación inclusiva y a una sociedad normalizada, será posible conseguir la accesibilidad universal, empezando por la propia casa de cada uno para llegar poco a poco a las zonas comunes.