Turismo accesible: playas adaptadas y accesibles a todas las personas

A menudo las personas con alguna discapacidad o las personas mayores con limitaciones físicas y funcionales o personas con limitaciones temporales por el motivo que sea, se encuentran con la barrera de un turismo poco accesible. La falta de una rampa o baños adaptados, por ejemplo, provoca que no se pueda disfrutar con libertad de las playas de nuestro litoral. La falta de accesibilidad en los recursos turísticos es una forma indirecta, pero sutil, de discriminación.

Poco a poco, se ha ido apostando por un mayor número de playas accesibles y por ese motivo, Cruz Roja Española trabaja en la mejora continua del servicio de socorrismo y salvamento (Vigilancia, Salvamento y Primeros Auxilios) que presta en 300 playas del litoral. Actualmente, dispone del servicio de baño adaptado en 90 playas: “Es un compromiso de Cruz Roja con las personas vulnerables, en este caso, con las personas con movilidad reducida, y por eso apostamos por este servicio”, indica el responsable de Playas de Cruz Roja, Miguel Ángel Sánchez Arrocha.

Gracias a este servicio, muchas personas con discapacidad pueden disfrutar de un baño en el mar y además sus familiares disponen de una ayuda que facilita que todos disfruten de su descanso en las mejores condiciones posibles. Los dispositivos de baño adaptado consisten en sillas anfibias, muletas (andadoras) y chalecos salvavidas que facilitan el baño a las personas con discapacidad, acompañadas de personal de Cruz Roja.

Además de las personas con discapacidad, cualquier persona con algún tipo de limitación funcional, puede disfrutar de este servicio. La intervención de Cruz Roja en las 300 playas del litoral en las que está presente es posible gracias a 1.300 personas, entre socorristas, médicos, enfermeros, conductores, etc. La Organización cuenta además con 132 embarcaciones y motos acuáticas.

Gracias a este despliegue, Cruz Roja realiza cerca de 100.000 atenciones cada año en las playas españolas. La mayor parte son asistencias sanitarias, que incluyen atenciones a personas afectadas por picaduras, esguinces, luxaciones y erosiones, pero también destacan las asistencias sociales, como las que se ofrecen a través de los dispositivos de baño adaptado (18.000 atenciones).

El dispositivo de Cruz Roja en playas incluye además el rescate de personas en riesgo inminente de ahogamiento, las asistencias a embarcaciones o las evacuaciones a centros hospitalarios. La intervención de Cruz Roja también contempla la puesta en marcha de distintas iniciativas de carácter preventivo con el fin de evitar los accidentes propios del periodo estival, como las insolaciones, quemaduras solares, golpes de calor, cortes de digestión o lesiones producidas por animales marinos.